Un saldo. Espacio para todo.
Tu saldo del banco te dice lo que tienes. Tus Frascos te ayudan a ver para qué sirve todo eso. Dale al alquiler, al súper, a los planes del fin de semana y a todo lo demás su propio lugar en tu presupuesto.
Todas las funciones de JelliTu dinero, con propósito.
Un solo saldo puede ser sorprendentemente poco útil. Parte de esos dólares ya está prometida al alquiler. Otra parte es para el súper. Y sí... otra puede ser para lo bueno.
Los JelliJARS son categorías de presupuesto virtuales que dan a esos planes un nombre, un color y una imagen más clara. Tu dinero real se queda en tu cuenta bancaria.
El Frasco es el plan. Tu banco sigue siendo el banco.
No todos necesitan los mismos Frascos.
Crea Frascos según tu vida real. Ponles nombres que tengan sentido para ti, elige entre los colores de Jelli, fija presupuestos mensuales y añade metas donde ayuden.
Las tapas pueden limitar lo asignado al presupuesto de un Frasco; lo que pase de ese límite puede ir a Cambio suelto. Tus prioridades no tienen por qué ser la hoja de cálculo de otra persona.
Depósitos irregulares. Prioridades constantes.
Repartir por presupuesto usa los porcentajes de tu presupuesto para mostrarte una vista previa de cómo podría asignarse un depósito elegible entre tus Frascos. Revisa la propuesta, ajusta lo que quieras y confirma la asignación.
No hay división de nómina, transferencia ni cuenta bancaria extra. Tú decides cómo llevar la cuenta del dinero que ya está en tu banco.
Probar el ejemplo del día de pagoPregúntale al Frasco, no solo al saldo.
Cuando se acerca una compra, mira el Frasco que corresponde en vez de hacer la resta mental. Conforme se registran las transacciones, Jelli te ayuda a mantener todo ordenado.
La idea no es decir que no a todo. Es saber qué significa decir que sí.
Ver un ejemplo de la vida realLas ilustraciones de esta página explican el modelo de presupuesto virtual de Jelli.
Dale un plan a tu dinero.
Empieza con una imagen más clara del dinero que ya tienes.